Las tortugas ninja, Crush de Buscando a Nemo, Bowser de Mario Bros, Franklin… ejemplos de tortugas terrestres y marinas famosas, que para distintas generaciones nos reafirman lo interesantes, aguerridas, fuertes, y a la vez despreocupadamente cool que son.
En este Día de la Tortuga Marina, te compartimos algunos datos curiosos, y sobre todo cómo sumarte para protegerlas.
Especie mítica
Las tortugas marinas existen desde hace más de 100 millones de años. Actualmente incluyen siete especies: la tortuga laúd, caguama, verde, kikila, carey, lora y golfina. A través de su larga historia han sobrevivido cambios drásticos en el ambiente, como los que ocasionaron la desaparición de los dinosaurios.
En el caso de las tortugas marinas, sus ancestros son las tortugas de agua dulce y para poder adaptarse al mar, tuvieron que desarrollar aletas con una forma similar a los remos, que son más eficientes para moverse en este medio. La anatomía de las tortugas marinas (caparazones más estilizados y cabeza, aletas y cola no retráctiles) les permiten nadar con mayor rapidez y largas distancias.
En México de las 7 especies que existen en el mundo, 6 se pueden observar en aguas nacionales. Por ejemplo, la tortuga caguama: una especie carnívora durante todo su ciclo de vida. Pasan sus primeros años en las zonas de convergencia de corrientes en mar abierto, donde se alimentan de diversos invertebrados pequeños como cangrejos.
La tortuga carey es otra especie emblemática en el territorio mexicano, es omnívora y también come moluscos, algas marinas, crustáceos, erizos de mar, peces y medusas. Su caparazón es duro y la protege de muchos depredadores, pero sigue siendo presa de peces grandes, tiburones, cocodrilos, pulpos y seres humanos.
Ambas especies están catalogadas en peligro de extinción, y ahora mismo su supervivencia está en mayor riesgo en la península de Yucatán, frente a megaproyectos y turismo depredador en ese territorio.
Caparazones en peligro
Las tortugas están altamente amenazadas por la actividad humana, especialmente por su caza furtiva, la recolección de huevos y su consumo directo en bares y restaurantes; por la pesca incidental de redes o mallas durante la pesca de camarones; y por el comercio ilegal, derivado de la alta demanda en el mercado de los caparazones de las torturas y otros productos fabricados con su cuerpo.
Además el cambio climático, afecta severamente la supervivencia de las tortugas marinas al alterar las temporadas migratorias y también la composición de sus poblaciones. Al mismo tiempo, el aumento del nivel del mar hace que se pierdan playas donde la especie suele anidar.
Las tormentas e inundaciones cada vez más frecuentes pueden arrasar los nidos y los pastos se degradan o cambian en abundancia y distribución.
Podría no haber más tortugas macho… y es culpa de los humanos.
Según la UNAM, “Las altas temperaturas parecen provocar un sesgo hacia la producción de más hembras” La reproducción de las tortugas marinas podría verse afectada por el cambio climático, pues la temperatura define su sexo. Esto es que si la temperatura está por debajo de los 28°C, se producen machos, y arriba de los 29°C, hembras.
Y aunque podría haber más tortugas hembras, ellas corren mayor peligro porque aunque la especie pasa la mayor parte del tiempo en el agua (90% de su vida), las hembras son las que salen a desovar a las futuras tortugas bebés. Ellas son las únicas que tienen que volver a tierra, en cambio, los machos una vez que entran al mar, nunca más vuelven a tierra.
¡El momento de protegerlas es ahora!
La protección de la tortuga marina es una urgencia para México. La creación de santuarios marinos a través de la entrada en vigor e implementación del Tratado Global de los Océanos, podría allanar el camino para una red de santuarios en todo el mundo, fuera del alcance de la actividad humana destructiva, proporcionando a nuestros océanos el espacio que necesitan para recuperarse y prosperar. Y dando a estas tortugas la oportunidad de vivir millones de años más.
No queremos que las tortugas solo vivan en el cine o la televisión. Queremos verlas disfrutar de este mundo al igual que nosotros. Nos toca actuar ahora mismo.
Con información de Greenpeace
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