La sequía persistente y las sucesivas olas de calor están reduciendo la humedad del suelo en amplias zonas de Europa occidental y central. Las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones intensificaron el estrés hídrico en Francia, Alemania, Austria, Chequia, Hungría y Rumania, según el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.
Durante julio de 2026, el indicador de anomalías de humedad del suelo mostraba valores negativos en la mayor parte de Europa central, el sur y este de Reino Unido, el noreste de la península ibérica, los Alpes y Europa oriental. Algunas áreas de Escandinavia y del centro-norte de Italia presentaban anomalías menos severas.
Esta falta de precipitaciones constituye el principal factor detrás de la sequía. El déficit acumulado durante tres meses alcanzaba niveles severos y prolongados en buena parte de Europa central, el suroeste de Reino Unido, los Alpes, los Balcanes, zonas del sureste de Italia y Europa oriental. Entre las áreas particularmente afectadas se encontraban el sur de Alemania, los Alpes, el centro de Francia y el oeste de Ucrania.
A esta escasez de lluvias se sumaron temperaturas superiores a las habituales y olas de calor severas. Los episodios registrados entre finales de junio y mediados de julio afectaron grandes extensiones del continente, especialmente Francia, Alemania, Reino Unido y el noreste de España.
El índice que combina precipitaciones y evapotranspiración confirmó que el déficit hídrico está impulsado principalmente por la falta de lluvia y agravado por las anomalías cálidas y las olas de calor.
A mediados de julio, los caudales presentaban niveles críticos principalmente en Europa central y oriental, Noruega, Finlandia, el oeste de Rusia, los Alpes, el norte de Italia y los principales ríos de Alemania y Francia.
La reducción de los flujos de agua coincidía con el patrón de menor humedad del suelo y con la falta de precipitaciones de los meses anteriores.
Las observaciones satelitales mostraban valores inferiores al promedio principalmente en partes de Francia, Europa central, Hungría y el oeste de Rumania. La combinación de calor persistente, lluvias limitadas y agotamiento de la humedad del suelo restringía cada vez más el desarrollo de los cultivos, particularmente en el sur de Alemania, Austria, Chequia, el sureste de Polonia, Eslovaquia, Hungría y el oeste de Rumania.
Por su parte, el deterioro ambiental también comenzó a reflejarse en los cultivos, con revisiones a la baja en algunas previsiones de rendimiento. De acuerdo con El País, la sequía «ha desencadenado una compleja cascada de emergencias con múltiples efectos» que afecta a varios sectores.
Persistencia de lluvias por debajo de lo normal y temperaturas elevadas produjeron mayor evapotranspiración. Este patrón de sequía meteorológica e hidrológica se mantuvo en amplias zonas de Europa refirió el informe «Drought in Europe July 2026» al que tuvo acceso NotiPress.
Mientras no se recupere la humedad del suelo ni aumenten los caudales, el estrés sobre vegetación, cultivos y sistemas fluviales continuará extendiéndose.
Con información de NotiPress
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