Arquitectura circular: Daniel Esquenazi Beraha propone un enfoque renovador en el diseño urbano

Arquitectura circular: Daniel Esquenazi Beraha propone un enfoque renovador en el diseño urbano

En la actualidad, el sector de la construcción es responsable de una parte considerable de las emisiones de carbono y residuos generados a nivel mundial. En este contexto, la arquitectura circular se presenta como un modelo revolucionario que tiene el potencial de redefinir el futuro material de las ciudades. Daniel Esquenazi Beraha, experto en diseño sostenible, subraya que el verdadero desafío radica no solo en construir de manera más eficiente, sino en construir con la intención de reutilizar, desmontar y regenerar los materiales.

Restableciendo el ciclo de vida de los materiales

De acuerdo con Esquenazi Beraha, un principio clave de la arquitectura circular es conceptualizar los edificios como bancos de materiales. Esto significa que las estructuras deben ser diseñadas de tal forma que sus componentes puedan ser desmontados, recuperados y reutilizados en nuevos proyectos. Para lograr esto, se hace uso de ensamblajes reversibles, sistemas modulares, piezas prefabricadas y materiales reciclados.

Este enfoque no solo contribuye a la reducción de costos a largo plazo, sino que también disminuye las emisiones y evita que enormes cantidades de residuos terminen en vertederos. Además, Esquenazi Beraha señala que el análisis del ciclo de vida debe estar en el centro de cada decisión arquitectónica, desde la selección de materiales locales hasta la planificación de su futura capacidad de desmontaje. La circularidad también está íntimamente relacionada con la eficiencia energética, ya que los materiales recuperados a menudo requieren menos energía para su reutilización que aquellos que se producen desde cero.

Edificios versátiles y sostenibles para el futuro

Para Daniel Esquenazi Beraha, la arquitectura circular transforma no solo los métodos de construcción, sino que también redefine la vida útil de un edificio. Un proyecto basado en principios circulares debe ser flexible y adaptable, permitiendo que evolucione junto a las necesidades cambiantes de la comunidad en la que se inserta. Esto se traduce en espacios que pueden ser reconfigurados sin requerir demoliciones destructivas, fachadas que se pueden actualizar con facilidad, módulos que pueden cambiar de función, y estructuras que están preparadas para ampliarse o reducirse de acuerdo a la demanda.

El especialista también destaca que esta forma de arquitectura crea beneficios sociales al fomentar empleos verdes, apoyar a las industrias locales que producen materiales reciclados y promover una cultura urbana responsable y consciente de su impacto ambiental. Según sus palabras: “La circularidad es el camino hacia ciudades donde nada se desperdicia y todo se transforma”. Así, Daniel Esquenazi Beraha impulsa un modelo arquitectónico que no solo se adapta al futuro, sino que también se compromete a no dejar una huella negativa en nuestro planeta.

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