El clima mundial alcanza nuevos extremos mientras las emisiones siguen en aumento

El clima mundial alcanza nuevos extremos mientras las emisiones siguen en aumento

Los avances para frenar el cambio climático todavía están lejos de conseguir los resultados necesarios. El informe State of the Climate in 2025, elaborado por la Sociedad Meteorológica Estadounidense, muestra que varios de los principales indicadores del sistema climático alcanzaron niveles récord durante el año pasado. Entre ellos se encuentran las concentraciones de gases de efecto invernadero, el contenido de calor de los océanos y el nivel medio global del mar.

Los resultados apuntan a un escenario en el que los fenómenos meteorológicos extremos asociados con el calentamiento podrían volverse más frecuentes y severos durante los próximos años, con consecuencias cada vez mayores para las poblaciones, las infraestructuras y las economías.

El estudio fue elaborado a partir del trabajo de 625 científicos de 60 países, quienes analizaron indicadores climáticos, fenómenos meteorológicos y registros obtenidos mediante estaciones e instrumentos de observación instalados tanto en tierra como en el espacio.

La evaluación de 2025 encontró una combinación preocupante de factores: concentraciones históricas de gases de efecto invernadero, temperaturas excepcionalmente elevadas, calentamiento de los océanos, aumento del nivel del mar, reducción del hielo en las regiones polares, pérdida persistente de glaciares y una actividad ciclónica superior al promedio. Una parte importante de estas tendencias está relacionada con las emisiones generadas por las actividades humanas.

Más emisiones y una atmósfera cada vez más cargada

Durante 2025, las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con el uso de combustibles fósiles alcanzaron un máximo histórico de 10.3 petagramos de carbono al año, equivalentes a 10.3 mil billones de gramos. La cifra supera ampliamente los 3.0 petagramos registrados durante la década de 1960.

El incremento de las emisiones se reflejó directamente en la composición de la atmósfera. Las concentraciones de dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso alcanzaron nuevos récords. La concentración media mundial de CO2 llegó a 425.6 partes por millón, alrededor de 53% por encima de los niveles estimados para la era preindustrial.

El aumento de los gases de efecto invernadero ocurrió al mismo tiempo que se registraron temperaturas extraordinariamente altas. La temperatura media global de la superficie terrestre y oceánica se ubicó entre las tres más elevadas desde el comienzo de los registros instrumentales, a mediados del siglo XIX.

Además, el periodo comprendido entre 2015 y 2025 concentró los 11 años más cálidos registrados hasta ahora, una tendencia que confirma la persistencia del calentamiento global.

Los especialistas destacan que el comportamiento de 2025 resulta particularmente significativo porque no estuvo marcado por un episodio de El Niño. Por el contrario, predominaron condiciones neutrales o similares a La Niña, que suelen ejercer una influencia temporal hacia temperaturas globales más bajas.

A pesar de ello, el calor extremo se mantuvo. Europa registró temperaturas sin precedentes, mientras que Rusia, China, Corea del Sur y Argentina vivieron su segundo año más cálido desde que existen registros.

Océanos más calientes y regiones polares bajo presión

El calentamiento también está transformando los océanos. El informe señala que aproximadamente 87% de la superficie oceánica experimentó al menos una ola de calor marina durante 2025. En contraste, solo 26% registró algún episodio de frío marino.

Como resultado, la temperatura media global de la superficie del mar fue la tercera más alta de los 172 años de registros disponibles, con un valor 0.38 °C superior al promedio correspondiente al periodo 1991-2020.

El incremento sostenido del calor oceánico tiene consecuencias que van mucho más allá de las temperaturas del agua. Puede alterar ecosistemas marinos, favorecer olas de calor marinas más frecuentes, modificar patrones meteorológicos y ejercer presión sobre actividades como la pesca y la acuicultura.

Las regiones polares también experimentaron algunos de los efectos más evidentes del calentamiento. Las temperaturas y la pérdida de hielo se mantuvieron cerca de niveles récord, mientras que los glaciares continuaron reduciéndose.

En el Ártico, 2025 fue el segundo año más cálido de los últimos 126 años. Además, la temperatura del aire en esta región aumentó a un ritmo cercano a tres veces el promedio mundial.

Los datos reunidos por los científicos muestran así que el cambio climático no se limita a un aumento gradual de la temperatura. El sistema climático está experimentando transformaciones simultáneas en la atmósfera, los océanos, el hielo y los patrones meteorológicos. La persistencia de nuevos récords en varios de estos indicadores evidencia la magnitud del desafío para las políticas destinadas a contener el calentamiento global.

También te puede interesar: Manglares de México pierden terreno: más de 27 mil hectáreas desaparecieron en cinco años

noticias relacionadas