Sacan maquinaria de megaplanta de amoniaco en Topolobampo
A más de 160 días de resistencia pacífica por parte de las comunidades Mayo-Yoreme, el Colectivo ¡Aquí no! y pobladores de Topolobampo en contra de la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman GPO, en Sinaloa, la empresa FAGIOLI, proveedora de maquinaria, sacó sus insumos ante el vencimiento de contratos y la incertidumbre sobre la continuidad del proyecto.
La Empresa FAGIOLI, que rentó las plataformas para el traslado de las torres de absorción, conocidas por la comunidad como “misil”, que pesan más de 50 toneladas y miden más de 30 metros, decidieron retirar su maquinaria (importada desde Estados Unidos), debido a que su contrato vencerá y no tienen fecha de renovación.
“La empresa estadounidense renta a Proman las plataformas con las que se mueven los reactores y se le termina el contrato el 15 de noviembre, por eso nos pidieron permiso para entrar y sacar sus plataformas.
A lo mejor no es gran cosa, pero que se vayan ya a Texas para nosotros es un alivio y nos quitan un pendiente de que en cualquier momento quieran mover las torres de absorción y quererlas pasar a la megaplanta.
Sin las plataformas en México sabemos que esos reactores ahí van a estar estáticos”, comentó Melina Maldonado del Colectivo ¡Aquí no!
Maldonado consideró que tras la salida de esta compañía “este monstruo paso a paso se está cayendo” y reiteró que la resistencia pacífica por parte de las comunidades y el colectivo continúa y se mantiene más firme que nunca; “aún falta mucho para que se retire por completo Proman GPO de Topolobampo, pero este podría ser el inicio del fin de la megaplanta de amoniaco”.
Remarcó además la disposición de mantener el diálogo abierto con las autoridades y representantes de Grupo Proman GPO, quienes aún trabajan en las adecuaciones que harán al proyecto y que en las últimas mesas de trabajo se comprometieron a realizar.
Desde Greenpeace México reiteramos la exigencia al Gobierno de México de cancelar de forma definitiva la construcción de la megaplanta de amoniaco, pues traería daños irreversibles e irreparables, no sólo medioambientales (ecosistemas, hábitats, flora y fauna) en la región, también en los modos de vida de las comunidades que actualmente viven en la Bahía de Ohuira.
Asimismo, reconocemos la defensa de la Bahía de Ohuira que por más de 13 años han sostenido las comunidades Mayo-Yoreme y el Colectivo ¡Aquí no! para defender de la industria extractivista su ecosistema, especies protegidas, fauna, flora, cultura y tradiciones. Remarcamos que la defensa de la Bahía también implica exigir a las autoridades garantizar el mantenimiento, saneamiento y mejora de ese ecosistema, las comunidades aledañas y las condiciones de vida de sus habitantes, sin que quede condicionado a la aprobación o no de la construcción de la megaplanta.
Con información de Greenpeace
TE RECOMENDAMOS LEER: banco-azteca-grupo-salinas-reputacion-corporativa-future-is-female
La preservación del valor reputacional ante públicos masivos y cada vez más críticos constituye una… Leer más
Sobre el Ártico comienza a perfilarse una situación meteorológica inusual. El vórtice polar podría experimentar… Leer más
Una “estrella fallida” fue expulsada de la familia estelar donde nació, y aun así podría… Leer más
En el marco de la 81ª reunión del Comité Permanente de la CITES, representantes del… Leer más
La seguridad hídrica se ha convertido en uno de los principales desafíos para las ciudades… Leer más
Con el objetivo de prevenir la introducción de plagas forestales y proteger los ecosistemas del… Leer más