El Estado de México dio un paso simbólico pero relevante en materia de bienestar animal al declarar el 4 de octubre como Día de los Seres Sintientes. La decisión, avalada por el Congreso del Estado de México, busca reconocer a los animales como seres capaces de sentir y promover una cultura de respeto, cuidado y responsabilidad hacia ellos.
Este reconocimiento se alinea con una tendencia global que entiende que los animales no son objetos, sino individuos con capacidad de sentir dolor, placer y emociones. Declarar una fecha oficial no resuelve por sí sola el problema del maltrato animal, pero abre la puerta a la reflexión pública, la educación y el fortalecimiento de políticas que protejan su bienestar.
Más que una fecha: un cambio de enfoque
El concepto de seres sintientes implica un cambio profundo en la forma de relacionarnos con los animales. Bajo esta mirada, prácticas como el abandono, la negligencia o la violencia dejan de verse como hechos aislados y se reconocen como problemas sociales y ambientales que requieren atención institucional.
En el Edomex, donde persisten retos como el abandono de animales de compañía y la falta de recursos para su atención, este día busca visibilizar la urgencia de políticas públicas que integren prevención, educación y sanciones efectivas. También invita a cuestionar prácticas cotidianas y modelos de consumo que normalizan el sufrimiento animal.
Un llamado a la acción colectiva
El 4 de octubre se suma así como una oportunidad para impulsar campañas de adopción responsable, fomentar la esterilización, apoyar a refugios y rescatistas y exigir que las leyes existentes se apliquen. Reconocer a los animales como seres sintientes también nos recuerda que el bienestar animal está ligado al bienestar ambiental y comunitario.
Este avance simbólico cobra sentido si se traduce en acciones concretas. Desde informarnos y denunciar el maltrato, hasta cambiar hábitos y apoyar iniciativas locales, el cuidado de los animales es una responsabilidad compartida.
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