Con motivo de su segundo año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó su segundo informe de actividades, en el que proyectó un estado general de progreso y logros en torno a rubros clave como seguridad, estabilidad macroeconómica, educación, apoyos sociales e inversiones estratégicas en sectores como el energético, infraestructura y salud, sin destacar avances significativos en cuanto a protección ambiental se refiere.
En este marco, desde Greenpeace México señalamos que persiste una visión en la que el cuidado y la preservación del medio ambiente no es prioritaria y, ante todo, el presente año ha estado marcado por grandes retrocesos en el sector ambiental.
Desde el sureste hasta el norte, se muestran los efectos de los agroquímicos y fertilizantes agrícolas, los megaproyectos extractivistas, los combustibles fósiles, y de un modelo de un supuesto “desarrollo” que por años ha fomentado la destrucción de la naturaleza y el aumento de las desigualdades sociales que agravan el cambio climático.
En ese sentido, el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum debe impulsar una política ambiental que esté a la altura de los grandes retos en la materia que enfrenta el país, que sea suficiente para afrontar las consecuencias de una crisis climática que avanza a pasos agigantados, y que acrecienta, como nunca antes, la degradación de los ecosistemas naturales de los que depende la vida en el planeta.
Con información de Greenpeace
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