Día Mundial del Árbol: ¿Por qué es importante su conservación?

Árbol

Celebrada por primera vez en 1840, en Suecia, e instaurada por el Congreso Forestal Mundial en el año 1969, el Día Mundial del Árbol tiene como fin generar conciencia sobre la importancia de éstas especies como aliados esenciales para lograr un desarrollo sostenible y mejorar la calidad de vida.

Considerados los pulmones del planeta, los árboles mejoran la calidad de vida de los seres vivos. En muchos países que conmemoran esta fecha como el Día Mundial del Árbol, el objetivo es concientizar acerca de su importancia en el ecosistema global y sensibilizar a la población sobre la necesidad de su preservación.

La importancia de los árboles en la naturaleza

Los árboles juegan un papel fundamental en la conservación del ambiente ya que proveen múltiples beneficios ecosistémicos a las poblaciones de todos los rincones de la tierra: regulan los ciclos hidrológicos, mitigando inundaciones; liberan oxígeno y capturan gases de efecto invernadero; previenen la erosión de los suelos. También contribuyen a regular el clima, reduciendo los efectos del cambio climático y son hábitat para la diversidad biológica.

En las grandes urbes, los árboles reducen la contaminación atmosférica, visual y sonora, generando bienestar fisiológico, sociológico y económico a la población. Además de ser materia prima para la elaboración de medicinas, alimentos, fibras, entre otros insumos que sustentan nuestra vida diaria. 

Un aliado frente al cambio climático que hay que proteger

Junto con los océanos, proteger los árboles y bosques supone conservar el método más potente para absorber y secuestrar CO2. Su capacidad es extraordinaria.

Hay estimaciones que establecen que un árbol almacena en promedio unos 22 kilos de CO2 al año. Las selvas tropicales retienen 250.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, solo en los árboles, lo que equivale a 90 años de emisiones globales

Es alarmante la desaparición de grandes superficies arbóreas alrededor del mundo, por los procesos de deforestación generados por el hombre de manera indiscriminada y por razones climáticas (sequías, huracanes, vendavales, granizadas), estimada en dieciséis millones de hectáreas anuales (aproximadamente un tercio de los bosques del mundo).

noticias relacionadas