El anuncio del cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha generado una preocupación global. Brasil, uno de los principales beneficiarios de la agencia en materia ambiental, podría enfrentar graves consecuencias en la conservación de sus ecosistemas. En 2024, USAID destinó 14,7 millones de dólares a proyectos ambientales en el país, un apoyo que ahora queda en incertidumbre.
Según datos de ForeignAssistance.gov, hasta diciembre de 2024, la USAID había destinado a Brasil 24,7 millones de dólares en 43 proyectos. Esta cifra colocó a Brasil en la 13ª posición en la región en cuanto a recepción de fondos. Haití encabezó la lista con 420 millones de dólares.
Dentro de los principales proyectos financiados por la USAID en Brasil, el medio ambiente se llevó una parte considerable de los recursos. Seis de los diez proyectos más grandes estaban enfocados en la conservación ambiental, destacando iniciativas como:
Estos proyectos, entre otros, dependían del financiamiento de USAID para continuar operando. Sin estos fondos, la lucha contra la deforestación y la protección de la biodiversidad podría verse gravemente debilitada.
El Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) aseguró que la paralización de la USAID no impactará directamente el combate a incendios forestales en Brasil, ya que esta tarea es financiada por el presupuesto federal. Sin embargo, el organismo advirtió que la falta de apoyo podría afectar a las partes cooperantes y la preparación global ante incendios forestales y cambio climático.
Otros proyectos que podrían verse afectados incluyen:
Entre 2020 y 2024, USAID destinó 153,83 millones de dólares a Brasil, de los cuales 51,52 millones fueron exclusivamente para proyectos ambientales. Su desaparición podría significar la pérdida de apoyo financiero crítico para la protección ambiental en el país.
El arqueólogo Stéphen Rostain, quien ha estudiado la Amazonía por más de 40 años, advierte que la interrupción del financiamiento de USAID podría acelerar la deforestación y afectar a comunidades indígenas que dependen de estos proyectos. La falta de recursos no solo impactará la conservación del ecosistema, sino que también podría agravar la pobreza en las poblaciones locales.
El cierre de la USAID no solo afecta a Brasil, sino también a otros países con programas ambientales financiados por la agencia. Entre sus logros globales destacan:
En 2024, USAID asignó 648 millones de dólares a 310 programas ambientales en 62 países. Su cierre, ordenado por Donald Trump a inicios de febrero, paralizó un presupuesto de 30 mil millones de dólares destinados a ayuda humanitaria y desarrollo en 120 naciones.
La decisión de Trump de fusionar la USAID con el Departamento de Estado aún debe ser evaluada por el Congreso de EE. UU. Mientras tanto, los fondos han estado congelados desde el 4 de febrero, dejando en el aire el futuro de decenas de iniciativas ambientales en Brasil y el mundo.
Te puede interesar: Llegada de Trump amenaza con impactar el cambio climático en el planeta
La Profepa clausuró el proyecto turístico “Perfect Day Mahahual”, impulsado por la empresa Royal Caribbean,… Leer más
La rehabilitación de fuentes hídricas urbanas se ha convertido en una tendencia esencial en la… Leer más
La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el campo de la arquitectura y el urbanismo, especialmente… Leer más
Indonesia dio un paso decisivo hacia un turismo más ético y responsable al prohibir los… Leer más
Hablar de residuos no debería empezar cuando el problema ya es visible. La educación ambiental,… Leer más
La crisis climática no golpea a todos por igual, y Perú es hoy el ejemplo… Leer más