El océano Pacífico vuelve a encender las alertas climáticas. Investigadores internacionales advirtieron sobre la posible formación de un fenómeno conocido como “El Niño Godzilla”, una versión extrema del ciclo climático de El Niño que podría elevar las temperaturas globales y provocar eventos meteorológicos severos entre finales de 2026 y 2027.
El fenómeno ha comenzado a preocupar a organismos meteorológicos y científicos debido al calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, condición clave para el desarrollo de un episodio intenso de El Niño.
Aunque este tipo de eventos ocurre cada ciertos años, especialistas consideran que el contexto actual de crisis climática y océanos más cálidos podría amplificar sus impactos en distintas regiones del mundo.
Sequías, incendios e inundaciones podrían intensificarse
De acuerdo con investigadores citados por medios internacionales, las proyecciones climáticas apuntan a un episodio particularmente fuerte, con anomalías térmicas de hasta 3.5 grados centígrados en algunas zonas del Pacífico.
Ese calentamiento modifica la circulación atmosférica global y altera los patrones de lluvia, viento y formación de tormentas.
Entre las posibles consecuencias destacan:
- Sequías prolongadas en Australia, Indonesia, Filipinas e India.
- Incremento de incendios forestales en regiones vulnerables.
- Lluvias torrenciales e inundaciones en países de América.
- Mayor intensidad de tormentas tropicales.
- Alteraciones en ecosistemas marinos y cadenas alimenticias.
El nombre “Godzilla” surgió precisamente por la magnitud esperada del fenómeno y por los riesgos climáticos asociados en Asia y Oceanía.
Además, expertos advierten que el impacto no sería únicamente ambiental. La agricultura, el acceso al agua, la seguridad alimentaria y la biodiversidad podrían resentir cambios importantes si las temperaturas oceánicas continúan aumentando.
México podría enfrentar lluvias más intensas y calor extremo
México también aparece dentro de las regiones que podrían experimentar efectos relevantes.
Especialistas señalan que un episodio fuerte de El Niño suele modificar la temporada de lluvias, incrementar eventos extremos y elevar las temperaturas promedio en diversas zonas del país.
Esto podría traducirse en:
- Olas de calor más prolongadas.
- Temporadas de huracanes más variables.
- Lluvias intensas en ciertas regiones.
- Periodos de sequía en zonas agrícolas.
- Mayor presión sobre infraestructura urbana y recursos hídricos.
En estados costeros del Pacífico mexicano, los cambios en temperatura del océano también podrían afectar actividades pesqueras y ecosistemas marinos sensibles.
El escenario ocurre además en un contexto donde múltiples regiones del planeta ya enfrentan récords históricos de calor, incendios forestales y eventos climáticos extremos asociados al calentamiento global.
La crisis climática amplifica los riesgos del fenómeno
Aunque El Niño es un ciclo natural del sistema climático terrestre, científicos consideran que el calentamiento global provocado por actividades humanas podría intensificar sus efectos.
La combinación de océanos más cálidos, pérdida de ecosistemas y aumento de gases de efecto invernadero está generando condiciones más propensas a fenómenos extremos.
Por ello, organismos internacionales mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del Pacífico durante los próximos meses.
Las proyecciones todavía pueden cambiar, pero la comunidad científica coincide en que los próximos años podrían representar uno de los periodos climáticos más intensos de la década.
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