Una “estrella fallida” fue expulsada de la familia estelar donde nació, y aun así podría estar formando planetas a su alrededor. Así lo expusieron Ricardo Hernández Garnica y Aina Palau Puigvert del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA), UNAM Morelia, y un equipo de investigación astronómica, en su más reciente trabajo.
“Es un hallazgo importante para entender cómo se forman estas ‘estrellas fallidas’, llamadas enanas marrones, y los planetas a su alrededor”, aseguró Ricardo Hernández Garnica, quien lideró el equipo como parte de sus estudios de doctorado en Astrofísica en el IRyA, dirigido por Laurent Loinard y Carlos Carrasco González, ambos del IRyA, y que también son parte del equipo.
Las enanas marrones son consideradas como un eslabón entre las estrellas más pequeñas y ligeras y los planetas gigantes gaseosos, y son clave para entender cómo nacen unas y otros. Existe un fuerte debate hoy en día acerca de si las enanas marrones se forman como las estrellas, o más bien se forman como los planetas para ser luego eyectadas de su lugar natal.
Lo que sí está claro es que las estrellas se forman en nubes moleculares, enormes nubes de gas y polvo que se fragmentan y forman grumos densos, donde nacen las estrellas. Alrededor de las estrellas muy jóvenes, parte del material del grumo se arremolina en un disco del que se pueden formar planetas, dijo Aina Palau Puigvert, investigadora en el IRyA.
Ricardo, Aina y el equipo midieron con muy alta precisión el movimiento y la velocidad de una enana marrón conocida como Fuente X a lo largo de 8 años, mediante una técnica llamada interferometría de ondas de radio, usando el observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) en Chile.
Fuente X está cerca de un sistema joven de cuatro estrellas llamado VLA 1623, en una nube molecular en la dirección de la constelación de Ofiuco. El equipo encontró que la Fuente X parece haber sido eyectada hace entre 3 mil y 7 mil años de una de las estrellas de VLA 1623, pues se aleja de esa estrella a unos 4 kilómetros por segundo.
Esto sugiere que Fuente X se formó en el disco alrededor de esa estrella, como si fuera un planeta, para luego salir eyectada debido a encuentros con otros planetas.
“Hasta donde sabemos, esta es la primera vez que se ha medido el movimiento de una enana marrón muy joven con ALMA y cuyo resultado indica que fue eyectada del disco de una estrella cercana”, mencionó Ricardo. “De confirmarse, esto indicaría que este escenario podría ser mucho más común de lo que se pensaba”, apuntó Aina.
Por si fuera poco, Fuente X tiene un anillo inusualmente masivo a su alrededor, similar a los discos que forman planetas alrededor de las estrellas, con un hueco en el centro. “Sabemos que las enanas marrones pueden tener discos y anillos, que sugieren la posible formación planetaria a su alrededor, pero las características de este disco son inusuales porque permitirían formar al menos cuatro planetas similares a Júpiter alrededor de la enana marrón”, explicó Ricardo. Por tanto, aunque la “estrella fallida” fue expulsada de su lugar natal, pudo llevarse suficiente material consigo para formar libremente su propia familia.
El equipo incluyó otros estudiantes de posgrado e investigadores posdoctorales y de planta del IRyA, así como colaboradores del Instituto de Astronomía de la UNAM y de instituciones en Alemania, España y Reino Unido, lo que atestigua que este grupo de trabajo en Michoacán se ha consolidado como un referente internacional en las investigaciones sobre enanas marrones.
Con información de la UNAM
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